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ALGO SOBRE FELIPE PINGLO
(Colaboración del Dr. José Luís González)
Sobre regios almohadones recostada, incitante me sonríe bella hurí cual
reina de que hablan los cuentos de hadas, deslumbrante se presenta para mí.
Sus miradas son de fuego, me enloquecen; ella
me ama y me ofrece frenesí en su rostro de querube o de Nereida se adivinan deseos de goces mil.
Droga divina,
bálsamo eterno opio y ensueño dan vida al ser; aspiro el humo que da grandezas y cuando sueño, vuelvo a nacer.
Me
vuelvo dueño de mil riquezas, lindas mujeres forman mi harén y en medio de ellas, yo adormitado libando dichas, bebiendo
halagos entre los brazos de una mujer.
Primorosas odaliscas en mi torno obedecen mi cariño de Rajá; y sus
mimos y cariños amorosos son tributos de esclavas a su sultán.
Una y otra me suplican que las ame, y les brinde
mi cariño más sensual, ¡Oh, delicias que nos duraron tan sólo lo que el opio en mi ilusión pudo forjar.
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