Opus Dei

La Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, comúnmente conocida como Opus Dei (del latín ‘Obra de Dios’) o simplemente como el Opus, es una organización de la Iglesia católica fundada el 2 de octubre de 1928, por Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español, que fue canonizado por el Papa Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002.

Introducción

San José María Escrivá de Balaguer: fundador del Opus Dei
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San José María Escrivá de Balaguer: fundador del Opus Dei

El Opus Dei recibe la aprobación como institucion de derecho pontificio de manos del papa Pío XII el 16 de junio de 1950, y en la actualidad cuenta con unos 85.000 miembros en más de 60 países, teniendo su sede en Roma. Fue erigida como prelatura personal por el papa Juan Pablo II el 28 de noviembre de 1982.

Según Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, el objetivo del Opus Dei es:

«Contribuir a que haya en medio del mundo hombres y mujeres de todas las razas y condiciones sociales que procuren amar y servir a Dios y a los demás hombres en y a través de su trabajo» (Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, p. 26)

Muchas personas han encontrado estas enseñanzas bastante coherentes con la visión del Concilio Vaticano II acerca de que «todos los fieles, de cualquier estado o condición, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, que es una forma de santidad que promueve, aun en la sociedad terrena, un nivel de vida más humano» (Const. Dogm. Lumen Gentium, n. 40).

Sus detractores lo describen como una secta religiosa destructiva y autoritaria que se vincula a organizaciones de la derecha u oligopolios en todo el mundo.

La organización es también polémica por sus prácticas de mortificación de la carne. Se pueden leer a numerosos autores que critican el uso de flagelos y cilicios (cintos con pinchos) que algunos de ellos utilizan (según denuncian las personas que se han alejado de la institución). Para los detalles de estas críticas, ver los apartados correspondientes.

Historia

El 2 de octubre de 1928, Josemaría Escrivá de Balaguer funda el Opus Dei como «camino de santificación dirigido a toda clase de personas en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano». El nombre «Opus Dei» no empezó a usarse hasta comienzos de los años treinta, aunque según parece desde el primer momento en las anotaciones y en conversaciones de Josemaría Escrivá hablaba de la Obra de Dios (en latín Opus Dei).

Esta idea, revolucionaria en su época, chocó contra gran parte de la jerarquía católica al afirmar que cualquier persona, incluso los laicos, puede ser santa a través de su trabajo y esfuerzo diario. Esto iba en contra de la idea generalizada en aquella época de que para ser santo había que llevar una vida consagrada únicamente a Dios, es decir, sólo los religiosos podían ser santos.

En el año 1933 se abre el primer centro del Opus Dei, la Academia DYA donde se imparten clases de Derecho y Arquitectura, un año después la academia DYA se convierte en residencia universitaria.

Durante la guerra civil española, en la que se desata la persecución religiosa, Josemaría Escrivá se ve obligado a refugiarse en diversos lugares. La guerra civil española hace suspender los proyectos del fundador del Opus Dei de extender la labor apostólica a otros países. En 1937, Josemaria Escrivá y otros miembros del Opus Dei cruzan los Pirineos por Andorra y pasan a la zona en la que la Iglesia no es perseguida.

Tras la guerra civil española, Josemaría Escrivá regresa a Madrid. Sus enseñanzas se expanden por otras ciudades de España. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial impide una vez más los intentos de expandir el Opus Dei en otras naciones.

El 14 de febrero de 1943, Josemaria Escrivá encuentra una solución jurídica que permitirá la ordenación de sacerdotes dentro del Opus Dei, la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Esto se ve reflejado un año después, el 25 de junio de 1944, cuando el Obispo de Madrid ordena a los primeros sacerdotes del Opus Dei: Álvaro del Portillo, José María Hernández de Garnica y José Luis Múzquiz.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el fundador del Opus Dei se traslada a vivir a Roma, al darse cuenta de que si quiere expandir sus enseñanzas alrededor del mundo deberá establecer la sede del Opus Dei en Roma. En los años siguientes viaja, desde Roma, por toda Europa, para preparar el establecimiento del Opus Dei en diversos países.

Durante esta época, hubo una gran discusión sobre la fórmula jurídica que debía tener el Opus Dei dentro de la iglesia católica, pues había miembros que no querían que se les equiparase con las congregaciones de frailes y monjes y amenazaban con marcharse de la organización si finalmente tenían esa equiparación legal.

El 24 de febrero de 1947, La Santa Sede otorga la primera aprobación pontificia, dando al Opus Dei entidad jurídica dentro de la Iglesia Católica. Que obtiene la aprobación definitiva el 16 de junio de 1950 por parte de Pío XII. Esta aprobación permite que sean admitidas en el Opus Dei personas casadas y que se adscriban a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz sacerdotes del clero secular.

A partir de su establecimiento en Roma, se comienzan a fundar nuevos centros de enseñanza de Opus Dei.

Caben destacar el Colegio Romano de la Santa Cruz (fundado en 1948), por el que pasarán a partir de entonces numerosos fieles del Opus Dei, que recibirán una formación espiritual y pastoral al tiempo que realizan estudios en diversos ateneos pontificios Romanos.

También la creación en Pamplona (España) del Estudio General de Navarra (fundado en 1952), que posteriormente se convertirá en la Universidad de Navarra.

El Colegio Romano de Santa María (fundado en diciembre de 1953), dedicado a proporcionar una formación espiritual, teológica y apostólica a mujeres del Opus Dei de todo el mundo.

El 26 de junio de 1975, Josemaría Escrivá fallece en Roma. En ese momento pertenecen al Opus Dei unas 60.000 personas. El 15 de septiembre del mismo año, Álvaro del Portillo es elegido para suceder al fundador del Opus Dei.

El 28 de noviembre de 1982, Juan Pablo II erige el Opus Dei en prelatura personal, figura jurídica adecuada a su naturaleza teológica y pastoral, y nombra prelado a Álvaro del Portillo.

El 17 de mayo de 1992, se nombra Beato a Josemaría Escrivá en la plaza de San Pedro (Roma), quien finalmente es canonizado el 6 de octubre de 2002.

Actividades

Sus actividades consisten en ofrecer formación espiritual y el cuidado pastoral a sus fieles, así como a otras muchas personas, mediante reuniones formativas y clases de religión católica. Estas reuniones suelen ser de 3 tipos:

  • Meditaciones (semanales): un sacerdote instalado en una mesa y una silla dentro de una capilla (casi todos los centros de la obra e incluso las propias casas tienen una) ofrece una charla acerca del evangelio del día.
  • Círculos (semanales): un miembro del Opus Dei lee el versículo del Evangelio del día, lo comenta, da una charla acerca de algún tema (elegido por el director del centro) e invita a un examen de conciencia.
  • Retiros (mensuales de unas 4 a 6 horas o anuales durante un fin de semana): se dedica todo el tiempo a la oración, a charlar con el sacerdote del centro y a charlar con el preceptor personal de cada persona (un mentor elegido por el director del centro).

Sus miembros también emprenden muchas iniciativas sociales, que no se circunscriben únicamente a universidades, como la de Navarra (España), o la Austral (con varios centros en Argentina), clínicas o escuelas. La prelatura se propone recordar a todos los cristianos, que sea cual sea la actividad profesional a la que se dediquen, han de cooperar a solucionar cristianamente los problemas de la sociedad y deben dar testimonio constante de su fe.

Sus miembros y prácticas

Forman parte de la Prelatura 1.850 sacerdotes (Anuario Pontificio, 2004). El resto de sus miembros son laicos. Existen tres tipos de miembros que forman parte de la Prelatura del Opus Dei: numerarios, agregados y supernumerarios. La distinción entre uno y otro es la disponibilidad de los mismos para ayudar en las actividades apostólicas de la Prelatura.

Aproximadamente un 20% de los miembros del Opus Dei son numerarios, quienes se comprometen a vivir el celibato por motivos apostólicos. La mayoría de los fieles del Opus Dei son supernumerarios, se trata por lo general de hombres o mujeres casados que están disponibles para las actividades de la prelatura. También existen muchos cooperadores, que ayudan en la realización de actividades a través de sus rezos, donaciones o cualquier otro medio.

La distribución por continentes de los fieles es la siguiente:

    África: 1.500
                                        Asia y Oceanía: 4.500
                                        América: 29.500
                                        Europa: 49.500

Numerarios

Trabajo ordinario.- El sello de Correos emitido en Filipinas con motivo del centenario del nacimiento de Escrivá de Balaguer muestra a personas desarrollando todo tipo de trabajos.
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Trabajo ordinario.- El sello de Correos emitido en Filipinas con motivo del centenario del nacimiento de Escrivá de Balaguer muestra a personas desarrollando todo tipo de trabajos.

Los numerarios, las numerarias y las numerarias auxiliares son los más disponibles para trasladarse donde la Prelatura más los necesite. Viven en celibato y dedican todo su ocio, trabajo y dinero disponible al Opus Dei. Por regla general viven en centros de Opus Dei. Todos reciben formación intensa en las ideas del fundador del grupo. Su interpretación de la Biblia es influenciada por los escritos del Fundador. Todos ellos trabajan en empleos corrientes —como en el caso de las numerarias auxiliares, que se dedican habitualmente a la atención doméstica de los centros y controlan completamente las casas de convivencias y retiros espirituales, de modo semejante a las madres de familia que trabajan profesionalmente en sus propias casas—, pero para algunos su trabajo profesional es dirigir durante un tiempo las actividades apostólicas del Opus Dei o dedicarse a tareas internas de dirección y organización de la Prelatura. Los numerarios son los principales responsables de la dirección espiritual del resto de los miembros.

Además de la práctica del celibato, los miembros numerarios siguen las prácticas de la mortificación de la carne, las cuales generan polémica entre los detractores de la organización.

También otorgan gran importancia a los pequeños sacrificios de sobriedad y servicio a los demás, teniendo como características vitales la preocupación de ofrecer su trabajo a la sociedad e imitar a Jesucristo con un trabajo bien hecho.

Los sacerdotes proceden de los miembros numerarios y agregados masculinos. El prelado invita a algunos a prepararse especialmente para el sacerdocio, y los que libremente aceptan la invitación, se ordenan.

Las numerarias auxiliares son un subtipo de numerarias que se dedican a las labores de servicio de ama de casa, todo centro suele estar apoyado por una administración (centro de numerarias auxiliares).

Agregados

Los agregados y agregadas son el siguiente tipo de miembro, por orden de disponibilidad. Los agregados son similares a los numerarios en que viven en el celibato y algunos se ordenan sacerdotes, pero estos típicamente no viven en centros del Opus Dei. Sus circunstancias personales no les permiten estar tan disponibles al Opus Dei como un numerario, quizás porque tienen padres ancianos y tienen que cuidar de ellos, o tienen un negocio familiar que interferiría con su disponibilidad para trasladarse a otra ciudad o debido a que no tienen estudios superiores. Hay una multitud de motivos por los que estarían menos disponibles que un numerario. Los agregados también están implicados en ofrecer dirección espiritual a otros miembros de la prelatura y también a aquellos que no son miembros. El prelado también puede invitar a los miembros agregados al sacerdocio. Como los numerarios, son libres para rechazar esta invitación.

Supernumerarios

Los supernumerarios y supernumerarias son el tercer tipo de miembro, y pueden ser hombres y mujeres, casados o solteros. Por sus obligaciones familiares, son los menos disponibles para las tareas apostólicas del Opus Dei. Estos viven en cualquier parte, donde ellos quieran. La mayor parte de los miembros del Opus Dei son supernumerarios. Ellos ayudan con los objetivos apostólicos de la prelatura siempre dependiendo de sus circunstancias personales. Su vocación es la misma que la de los agregados y numerarios —es decir no son los miembros de segunda clase—. De alguna manera, se puede decir que personifican totalmente la vida del cristiano que lucha para vivir la santidad en la vida diaria de su familia y su lugar de trabajo.

Estos pueden estar menos disponibles para tareas específicas apostólicas, pero se esperan de ellos esforzarse tanto como puedan para convertir su trabajo en su oración. Por sus amistades con otras personas, estos se esforzarán en acercar a otros a Dios. A veces esto conduce que nueva gente se haga miembro del Opus Dei; aunque a menudo esto no sea así, porque dentro de la Iglesia hay muchos caminos. El también llamado 'apostolado de amistad ' es parte fundamental del carisma del Opus Dei.

La formación de los supernumerarios —adaptada a sus circunstancias— es tan intensa como la de los agregados y numerarios. Aunque las mujeres no pueden ser ordenadas (en el sacerdocio católico romano), reciben la misma formación filosófica y teológica que los hombres.

Controversias

Sin embargo, el Opus Dei ha sido criticado tanto por seglares como por católicos por promover una visión abiertamente conservadora de la fe católica. Algunos van más allá afirmando que se trata de una secta elitista que ha apoyado a dictadores sudamericanos y está influida por ideas fascistas.

Críticas de ex-miembros

Las críticas fundamentales de muchos ex-miembros se refieren a los puntos siguientes:

  • Captación y proselitismo agresivo de adolescentes.
  • Desconocimiento en el momento de pedir la admisión de las obligaciones y restricciones a la que los miembros numerarios van siendo sometidos posteriormente de forma progresiva.
  • Control absoluto sobre las actividades diarias de los miembros numerarios.
  • Solape entre las tareas de gobierno y la dirección espiritual realizada por laicos, que se traduce en una falta de confidencialidad en cuestiones de conciencia.
  • Coacción al menos psicológica hacia los miembros que desean abandonar el Opus Dei.

Acusaciones de ser una sociedad secreta

El Opus Dei, al igual que otras sociedades, no pone en conocimiento público quién es o deja de ser miembro de la organización, esta información es de carácter privado y deja a la libre elección de cada miembro el reconocimiento de este hecho.

Hasta 1950, el Opus Dei no tuvo un estatuto juridico pleno dentro de la Iglesia. El artículo 191 de la constitución original rezaba: «Los miembros numerarios y supernumerarios sepan bien que deberán observar siempre un prudente silencio sobre los nombres de otros asociados y que no deberán revelar nunca a nadie que ellos mismos pertenecen al Opus».

Esto ha tendido a crear la sospecha que el Opus Dei funciona como una sociedad secreta. Cabe destacar que este artículo fue alterado en una revisión de los estatutos en los años ochenta cuando el Opus Dei fue nombrada Prelatura Personal, su actual estatus juridico dentro de la Iglesia Católica.

Esto, unido con otros hechos como el juicio contra el espía del FBI Robert Hanssen causó alguna controversia en Estados Unidos cuando fue revelado que era miembro del Opus Dei, es lógico que hechos de este tipo creasen controversias, aunque todo adquiriera un relieve adecuado cuando se supo que ni su esposa, ni sus amigos del Opus Dei, ni sus compañeros del FBI tampoco sabían que Hanssen trabajaba para la KGB de la Unión Soviética.

A este respecto, el Parlamento italiano investigó al Opus Dei en 1986 y concluyó que no era una sociedad secreta.

Acusaciones de ultra-conservadurismo

El Opus Dei ha sido criticado por promover una visión demasiado ortodoxa (pre-conciliar) de la fe católica romana, pues es una institución que valora la coherencia de vida de sus miembros y su formación doctrinal.

El Opus Dei también ha sido acusado de enfocarse en reclutar estudiantes de universidades prestigiosas, quienes después ejercerán profesiones que podrían ser usadas para influir en la política pública desde la perspectiva retrógrada del Opus Dei.

Acusaciones de falso humanitarismo

Otros se oponen al carácter proselitista que le imprimen a sus misiones de ayuda humanitaria que han emprendido, como por ejemplo en las montañas de Yauyos (Perú).

Acusaciones de machismo

Los críticos en Irlanda, incluyendo algunos ex-miembros del Opus Dei, acusan a la organización de «explotación sexista» de la mujer, y denunciaron que las mujeres del Opus Dei estaban relegadas a hacer el trabajo doméstico como la cocina y la limpieza y negados cualquier papel en el mando.

En respuesta, los partidarios declaran que en la Obra los hombres y mujeres son iguales, y que la mitad de las posiciones de mando están ocupadas por mujeres.

Acusaciones de ser una secta destructiva

Algunos críticos acusan al Opus Dei de actuar como una secta religiosa dentro de la Iglesia, al considerar que tienen características típicas de las sectas, como la captación de nuevos miembros, animándolos a romper contacto con sus amigos y familiares en favor de contactos dentro del grupo, y amenazando a los miembros que intentan abandonar.

Los miembros responden que esto es falso, citando a su fundador: «Las puertas del Opus Dei están abiertas de par en par para quienes se quieran marchar». También indican que muchas personas que han dejado de estar directamente involucrados con el Opus Dei todavía hablan positivamente del grupo.

Existe un buen número de ex-miembros que escriben libros o revistas revelando sus experiencias cuando pertenecían al Opus Dei (ver enlaces críticos, al final de esta página.)

Algunos partidarios del Opus Dei también critican la noción de «secta» y aducen que esta etiqueta es un término peyorativo para sociedades religiosas que no se conforman suficientemente con los valores de la sociedad occidental.

Unos citan al CESNUR, una organización internacional que se dedica al estudio de nuevos grupos religiosos, que argumenta que:

Los informes [contra las sectas] están basados principalmente en fuentes suministradas por el movimiento internacional anti-sectas, y aceptan sin críticas el lavado de cerebro o el modelo de control mental de la conversión, un modelo unánimemente rechazado por la línea principal de la ciencia sociológica y psicológica. Esta metodología [...] debería ser expuesta como errónea.

Mortificación de la carne

Los críticos a menudo han sospechado de prácticas como la mortificación de la carne que implica el empleo del cilicio (faja de cadenillas de hierro con púas, ceñida generalmente al muslo) y las disciplinas (cuerdas de cáñamo para azotarse). Esta práctica es reforzada por la historia de que Escrivá de Balaguer (el carismático líder del Opus Dei) se aplicaba tanto estas prácticas que dejaba rastros de sangre en las paredes de su celda. En sus escritos, declaró: «Bendito sea el dolor. Amado sea el dolor. Santificado sea el dolor. ¡Glorificado sea el dolor!» (El camino, 208).

Sin embargo, los seguidores del Opus Dei se defienden alegando que estas prácticas de mortificación autoinfligida existen en otras organizaciones católicas ajenas a ellos, y han sido realizadas a lo largo de la historia de la Iglesia por muchos santos prominentes. Quizá el ejemplo más importante sea el de santo Tomás Moro, debido a que no era religioso sino seglar.

También se disputa el seguimiento del quinto mandamiento de la ley cristiana de «no matarás», en cuanto a si ello implica el cuidado al cuerpo o no, cosa que se contrapondría con el uso del cilicio (instrumento de mortificación) y la disciplina (látigo). Según sus defensores, esta mortificación sería una tradición de la Iglesia desde sus orígenes, siendo la travesía de Jesús por el desierto el primer ejemplo; también la comparan con la penitencia que hace otra gente para guardar la línea o ganar una competición deportiva.

Papas en contra

Algunos críticos han alegado que los papas Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo I sospechaban de Escrivá de Balaguer y de su Opus Dei.

Los partidarios responden que hay prueba documental de que estos tres papas miraron con cariño al Opus Dei.

Cuando todavía no era Papa sino arzobispo de Venecia, Juan Pablo I escribió:

Monseñor Escrivá de Balaguer, con el Evangelio, decía continuamente: «Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común». Allí, nel bel mezzo della strada (‘en el buen medio de la calle’), en la oficina, en la fábrica, nos hacemos santos a poco que hagamos el propio deber con competencia, por amor de Dios, y alegremente, de manera que el trabajo cotidiano se convierta no en una «tragedia cotidiana», sino en la «sonrisa cotidiana».
(Artículo en Il Gazzettino, Venecia, 25 de julio de 1978).

Pablo VI también escribió al fundador:

En sus palabras hemos advertido la vibración del espíritu encendido y generoso de toda la Institución, nacida en este tiempo nuestro como expresión de la perenne juventud de la Iglesia. [...] Consideramos con paterna satisfacción cuanto el Opus Dei ha realizado y realiza por el Reino de Dios; el deseo de hacer el bien, que lo guía; el amor encendido a la Iglesia y a su Cabeza visible, que lo distingue; el celo ardiente por las almas, que lo empuja hacia los arduos y difíciles caminos del apostolado de presencia y de testimonio en todos los sectores de la vida contemporánea.
(Carta manuscrita -quirógrafo- a monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer, 1º de octubre de 1964).

Según cuenta Peter Berglar en su libro Opus Dei (p. 249), monseñor Loris Capovilla, secretario de Juan XXIII, escribió el 24 de mayo de 1978 en carta a Pablo VI que el difunto Juan XXIII le había comentado que el Opus Dei era una obra que «está destinada a abrir en la Iglesia desconocidos horizontes de apostolado universal».

Participación política

En los años 1960, Francisco Franco designó a varios miembros del Opus Dei como ministros. Estos ministros generalmente son reconocidos para haber introducido a la dictadura de Franco una ideología capitalista, tecnócrata que contrastó con influencias falangistas, carlistas y militares anteriores. Este hecho hizo que en su momento se propalase la relación del Opus Dei con la política española.

Simultáneamente, algunos otros miembros del Opus Dei fueron exiliados debido a sus ideas políticas, como el fundador del diario Madrid, que vivió en París y más tarde tendría un papel principal en la transición española a la democracia.

Sin embargo también hay fieles de la Obra que se han destacado por su oposición al régimen franquista (por ejemplo, Rafael Calvo Serer) o que actualmente militan en los partidos nacionalistas vascos y catalanes, muy lejos de las tesis del PP. Es una cuestión que San Josemaría Escrivá defendió durante toda su vida: la libertad absoluta de los fieles de la Obra en materia política, profesional, etc.

En tiempos más recientes, durante la etapa del gobierno del PP algunos miembros del Opus Dei fueron designados ministros por el entonces líder del Partido Popular José María Aznar. En este sentido, durante la canonización de su fundador en el año 2002, asistieron a la ceremonia en el Vaticano tres miembros de ese gobierno; Federico Trillo Figueroa, Ana Palacio y José María Michavila. De la misma forma, una de las figuras políticas más relevantes y no exenta de polémica durante esos gobiernos, el ex-fiscal general del estado Jesús Cardenal, es miembro.

Los partidarios confiesan que el papa Juan Pablo II fue un fuerte partidario del Opus Dei. El portavoz de prensa del Papa, Joaquín Navarro Valls, es quizás el miembro más famoso de la organización.

Prueba de la relación del papa Juan Pablo II con el Opus Dei fue la velocísima canonización del líder del grupo, Escrivá de Balaguer, en tiempo récord. Sin embargo, es conocido, el empeño que Juan Pablo II puso en agilizar los procesos de canonización durante su pontificado, con el objetivo de proponer a la Iglesia, modelos de santidad recientes (por ejemplo, la madre Teresa de Calcuta)

En Irlanda, los miembros de cualquier organización religiosa o política (incluyendo por tanto el Opus Dei) han tenido durante décadas que informar sobre si son socios para poder servir en el gobierno. Actualmente, ningún miembro conocido del Opus Dei ha ocupado cargos en gobierno.

En Estados Unidos, el periódico Boston Globe relató conexiones entre el sacerdote del Opus Dei C. John McCloskey y algunos políticos conservadores católicos.

El Opus Dei declara que sus miembros son completamente libres en su vida personal, profesional y política, y que la organización no juega ningún papel en las decisiones profesionales hechas por miembros, incluyendo los que trabajan en la política, y por lo tanto no pueden ser considerado responsables de ellos. Sin embargo una cita de Escrivá en su libro El camino parece contradecir esto:

Enlaces externos

A favor del Opus Dei

En contra del Opus Dei

  • OpusLibros.com (página acerca del Opus Dei, mantenida por ex-miembros).
  • El-Mundo.es/Cronica/2002 («Santo Poder», crónica del diario El mundo, de España).
  • Mond.at/Opus.Dei («The Unofficial Homepage»: gran cantidad de enlaces e información en varios idiomas).
  • Opuslivre (Sitio en portugues con artículos sobre la realidad de miembros y ex-miembros del Opus Dei).

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